Nosotros

Con pasión por las cualidades más humanas, hemos creado el Talento Afectivo; una nueva visión que enriquece la forma de relacionarse.

Además, tenemos especial experiencia en procesos de cambio por haberlo vivido en nuestra propia vida; por eso contamos cosas que no suelen estar en internet, sino que hay que vivirlas en el aula.

Para nosotros, el factor humano es el principal recurso que potencia el talento.

Frank R. Loris

Frank R. Loris, fundador del instituto, ha creado la disciplina del Talento Afectivo; una nueva visión que incorpora el factor humano para mejorar la convivencia en la vida personal y profesional.

Tras varios años de investigación, sus resultados le han llevado a crear un talento muy apropiado para las relaciones pues, más allá de las inteligencias, desarrolla una sensibilidad y una inspiración que nos hace más cuidadosos y auténticos.

Tiene 30 años de experiencia profesional en cómo generar valor y motivación en las personas y en la resolución de conflictos. Es experto en las áreas de las habilidades sociales, la atención al cliente y la educación afectiva.

Como logros destacados, ha superado en su vida una cadena de grandes adversidades convirtiéndose en una persona resiliente, especialista de la transformación en situaciones extremas.

Se formó en Francia en Empresariales e inició en 1988 su carrera en España, trabajando como asesor en la Embajada de Francia y luego en varias multinacionales siempre en puestos de Dirección Comercial. En los últimos diez años se ha dedicado a la formación y se formó en Coaching en Inteligencia Emocional y en Programación Neurolingüística (PNL).

Nacido en París, es de doble cultura española y francesa y ha vivido fuera de España 23 años. Tiene dos hijos y una hija. Le gusta cuidar a la familia y la amistad y le apasiona escribir poesía romántica y pasar estancias en Galicia.

Solo el talento más humano puede renovar tu vida.

¿Qué tienen de especial nuestros talleres?

Nuestra esencia: Inspiración y sensibilidad

Nuestra esencia es principalmente recuperar la inspiración y la sensibilidad como raíces propias de las personas.

En los últimos años se han puesto de moda una gran variedad de técnicas y recursos en procesos de cambio que llegan a menudo a ser un verdadero “dopaje formativo” para el alumno.

¿Pero, a la larga, cuántas de estás técnicas aterriza en la realidad del día a día?

¿Y cuántas dan respuestas específicas a la particularidad de cada alumno?

¿Y cuántas el alumno es capaz de recordar de forma natural, sin tener que esforzarse como si fuera un cálculo mental complejo?

Nosotros reforzamos unos recursos mucho más accesibles y sobre todo capaces de ser creados por el propio alumno, acorde con su naturaleza.

Por ejemplo, que el alumno aprenda a dar un mejor uso a sus defectos en las relaciones; pues un defecto puede ser positivo si lo usas adecuadamente.

La inspiración y la sensibilidad son cualidades humanas milenarias que se están olvidando y son el atajo natural para llegar al núcleo esencial de las personas.

En ITA, formamos tomando raíz en esas cualidades tan humanas, las que ya tiene de forma genuina el alumno.

Obviamente nuestros formadores utilizan técnicas de Coaching, de Inteligencia Emocional, el PNL y otros recursos del desarrollo personal, pero el alumno no vive el cambio desde esos recursos; lo vive desde sus propias raíces, impulsado desde la sensibilidad y la inspiración.

Esa es la esencia del factor humano en nuestras formaciones.

Talleres con aroma

Nuestros talleres tienen el aroma de la materia que se trata y eso facilita mucho el aprendizaje y desarrolla la sensibilidad del alumno.

Son contenidos diseñados de forma artesanal, con esmero y originalidad, para llegar a los detalles de cada materia y dejar huella de forma natural en el alumno.

Alternamos continuamente recursos originales para crear una atmósfera que relaja y luego estimula: diálogos en forma de teatro, poesía, música, humor, debate con los alumnos, dinámicas con técnicas, visualizaciones, etc…

Talleres prácticos

Los talleres solo basados en el entusiasmo tipo “show televisivo” crean una formación que luego se evapora rápido y no resultan eficaces. Los alumnos inquietos necesitan algo más consistente.

Aquí no contamos cosas desde una perspectiva de entusiasmar o divertir. Para ser práctico hay que ser realista y contar situaciones reales del día a día y dar respuestas concretas para mejorar.

Nuestro método propio basado en la Proafectividad ITA de los 4 elementos, permite ampliar la visión y facultades de las personas a la hora de relacionarse. Esa estructura ayuda fácilmente al alumno a generar los hábitos positivos necesarios para cambiar de actitud.

De manera ágil y práctica, combinamos ejercicios y herramientas con sólidos fundamentos teóricos para que el alumno pueda entender cómo se practica en la vida y en el trabajo.

Aprender a aprender con la Proafectividad

En una materia tan especial como saber convivir de forma sana, la clave es una formación que te empuja a reflexionar para que puedas aprender a aprender. Ese es nuestro reto en ITA.

Porque cuando surjan los problemas en tu vida fuera del aula, debes tener ese instinto natural de aprender por ti solo, pues cada persona es única con su problema, sus emociones, sus dilemas y sus motivaciones. Y en todo ese entramado de factores, uno se queda paralizado frente a su crisis. Pero justo ahí, en el momento más crítico, el actuar con proafectividad te da una maravillosa ventaja para crear algo nuevo en ti que te hace avanzar.

Una formación transformadora es aquella en la que participa el alumno no solo en el aula, sino que se lleva a casa el talento suficiente para seguir desarrollando motivación y facultad para aprender a aprender y entonces lograr progresivamente su transformación.

El factor humano no te hace dependiente de lo “superfluo”; y por eso te centras principalmente en ti y desarrollas fácilmente tu verdadero potencial. Entonces, te viene de forma natural el instinto de ser proafectivo; aprender a aprender.

Esa es la función evolutiva que proporciona el Talento Afectivo.

Formación con ética

¿Para qué sirven las facultades sin valores?

Potenciar el factor humano en nuestra enseñanza es también para recordar que mucha técnica o mucha disciplina sin valores no resulta eficaz; y, sobre todo, no nos conduce a un comportamiento respetuoso y digno para vivir en sociedad.

En el Instituto estamos orgullosos de haber creado un método de formación que fomenta la ética, pues vivimos un mundo demasiado urgente, muy atento con los datos y las imágenes y poco atento con las personas y los valores.

Preservar el factor humano en las decisiones es una actitud ecológica y obrar por el bien de la comunidad es una valor milenario que estamos perdiendo.

Lograr una dirección sana es combinar tus facultades con tus valores.

Ainhoa Galíndez

Ainhoa es psicóloga y Máster en Coaching, Inteligencia Emocional y PNL Educativa. Ha impartido talleres de Inteligencia Emocional en distintas facultades dirigidas a profesionales que requieren esa habilidad para el mejor desempeño de sus funciones (médicos, enfermeros, profesores…)

Su foco está puesto en que la persona consiga la mejor versión de sí mismo y convierta las limitaciones en oportunidades para crecer.

Además, colabora con despachos de abogados en la prestación de apoyo personal y psicológico a las víctimas de violencia de género, pues es especialista en ese campo.

Madre de un niño, entiende la maternidad como una forma de despertar el talento y considera la superación como el motor de su vida.

No podrás avanzar si la mitad de ti se queda atrás.

Laura Traspaderme

Laura es pedagoga y ha trabajado en distintos contextos educativos, con personas de edades comprendidas entre la infancia y la vejez, lo que le da una amplia visión del desarrollo de la persona.

Su capacidad analítica y observadora facilita la adaptación de la enseñanza al alumno.

De los recursos de formación que utiliza en el aula, destacan las dinámicas de grupo y el enfoque constructivista como fomento esencial del autoaprendizaje.

Gracias a su formación como master en PNL se sirve de la neurodidáctica para conseguir estímulos atractivos y pensamientos positivos.

Aprender a aprender es mejorarse a uno mismo.

Piedad Castellanos

Piedad es psicóloga y formadora con más de 20 años de experiencia en la gestión de personas.

Apasionada por la inteligencia y la educación emocional, realiza formación y conferencias especialmente dirigidas a la resolución de conflictos, habilidades sociales y el fomento de las relaciones interpersonales emocionalmente excelentes.

Alma inquieta y emprendedora, es fundadora y directora de varios proyectos que contribuyen a construir una sociedad donde las personas, niños, jóvenes y adultos, puedan crecer de manera más libre y feliz.

Madre de mellizos, es optimista, positiva, realista y soñadora, proactiva y le encanta ayudar a los demás siendo fiel a sí misma.

Mirarte en el espejo, en silencio, con cariño... y querer de verdad a quien ves. ¿Te animas?

¿Cómo es nuestra formación?

Un amplio conocimiento en procesos de cambio, habilidades sociales y educación emocional en el marco de un método propio.

Empatía que permite la conexión con los alumnos y entender sus inquietudes y sus deseos.

Creatividad con dinámicas en el aula generando diversión a la vez que uno aprende.